El Atlético de Madrid, fiel a su historia y su forma de jugar, tuvo que sufrir en la última jornada para poder proclamarse campeón de La Liga.  Su rival, el Valladolid, se adelantó con un gol de Óscar Plano en el minuto 18. El gol ponía transitoriamente al Real Valladolid en la zona de salvación. Al Atlético de Madrid lo ayudaba que el Villarreal se adelantó al Real Madrid en el otro partido que ayudaría a decidir la La Liga. El gol del Elche, al minuto 28 del partido contra el Athletic de Bilbao volvió a poner al Real Valladolid en el descenso —del cual no volvió a salir durante el resto de la jornada—.

Ese gol del Lucas Boyé para adelantar al Elche hizo mella en el Real Valladolid, que igualmente hizo un partido bueno. Así que 12 minutos tras el descanso el Atlético de Madrid logró el empate, obra de una genialidad de Ángel Correa. Y diez minutos más tarde, en el 67 de partido, Luis Suárez recibió un pase atrás del Valladolid para quedar solo con el arquero y solamente tener que ajustar bien la definición para asegurar el gol. Cosa que hizo a la perfección. Antes del gol de la victoria, Shon Weissman tuvo una ocasión inmejorable tras una parada de Jan Oblak que dejó el balón para que el israelí tuviera el arco prácticamente solo. Pero la pelota le quedó muy alta y salió por arriba. Sergi Guardiola también tuvo una oportunidad para enmendar el error que permitió a Luis Suárez marcar el gol. Pero no pudo ser. Y no importaría demasiado que el Valladolid empatase o ganase, porque el segundo gol del Elche llegó, permitiendo la salvación del equipo alicantino y condenando de pasar al menos la siguiente temporada al Huesca y Valladolid, además del ya descendido Eibar, en división de plata del fútbol español.

El Real Madrid, para dar mayor suspenso a este final de La Liga, logró remontar en los últimos 5 minutos de partido. Si el Valladolid hubiese empatado, La Liga hubiese tenido un campeón distinto gracias a un gol de Luka Modric en el segundo minuto del tiempo añadido en el partido contra el Villarreal. El equipo castellonense jugará la Europa Conference League, a menos de que gane la Europa League, cosa que le daría acceso a la Liga de Campeones de la UEFA.

Todo esto explica la gesta, pero sólo en la última jornada. La verdad es que el Atlético de Madrid gana esta liga porque recogió los frutos de haber cosechado un buen arranque de temporada que permitió obtener una buena ventaja respecto a sus rivales. Perdió por primera vez en la undécima jornada, contra el Real Madrid. En esa buena racha pudo ganarle 1-0 al Fútbol Club Barcelona, y no volvió a perder hasta la jornada 22 contra el Levante.

Cuando el Atlético volvió a perder, era un tiempo en que se notaba que el Atlético de Madrid, pese a no perder, estaba perdiendo fuelle. Ya había empatado en una jornada pospuesta (la segunda) contra el Levante. Y antes había empatado contra el Celta de Vigo. Pero el equipo, pese a que le costaba, siempre lograba sacar algo de donde uno no lo esperaba. Perdía contra el Chelsea en la Champions, pero también era capaz de ganar al Villarreal, empatar contra el Real Madrid, y luego ganarle con un marcador ajustado al Athletic de Bilbao (2-1).

Pero luego vino una derrota contra el Sevilla, un empate contra el Betis y una derrota contra el Athletic de Bilbao. Y todo esto mientras el Real Madrid y el Fútbol Club Barcelona empezaban a mostrar que ya estaban en un mejor estado de forma. Pero fiel a su estilo, el Atlético aguantó. Primero sacó un empate al Barcelona, aprovechando un empate del Real Madrid contra el Sevilla. Y los últimos tres partidos de la temporada los ganó 2-1. Primero a la Real Sociedad, y luego con dos remontadas a Osasuna y Real Valladolid.

Ahora el reto está en repetir la gesta. Y eso será bastante complicado porque, entre otras cosas, lo que explica la victoria del Atlético de Madrid en esta temporada ha sido el bajo nivel promedio tanto del Real Madrid y el Barça. La Liga ha sido ganada con 86 puntos, una puntuación muy baja a la que tenía acostumbrado el Fútbol Club Barcelona, que en los últimos años siempre pasaba de los 90, y que esta temporada ni siquiera pasó de los 80. El Atlético de Madrid debe apuntar a que la siguiente temporada sea capaz de tener un nivel que permita romper esa barrera de los 90 puntos. Su directiva, pese al enorme mérito que tiene haber ganado una liga donde juegan Barcelona y Real Madrid, debe tener como mantra “prohibido quedarse dormidos en los laureles”.