El famoso trofeo de la FIFA, en vigor desde 1974, en las manos de Alemania —la primera selección que alzó esta versión del trofeo—. Imagen de Agencia Brasil, con licencia Creative Commons Attribution 3.0 Brazil.

Tras el parón en el fútbol de clubes —repudiado por fanáticos fieles a un equipo, avalado por el aficionado casual— ya hay varias selecciones clasificadas al mundial de Catar 2022, mientras que ya hay un grupo de selecciones europeas que confirman su presencia en la fase repechajes. Italia, campeona de la Eurocopa, y Portugal, que tiene a Cristiano y otros muy buenos jugadores, sorpresivamente no lograron la clasificación directa y tendrán que jugar un repesca.

En Sudamérica, Brasil y Argentina tienen su presencia asegurada en la cita mundialista. Desde 1978, los dos gigantes sudamericanos más España y Alemania han estado en el mundial. Luis Enrique llogra llevar a una selección española muy joven y con cambio generacional incluido a una cita mundialista, aunque con algo de suspenso. Gavi ha sido una apuesta que, aunque en primera instancia parecía un poco osada, ha resultado ser muy acertada porque el jugador se fue ovacionado en el último partido contra Suecia. El técnico, de reconocida relación tumultuosa con la prensa, quedó reivindicado tras las actuaciones del canterano sevillano del Fútbol Club Barcelona. Los Países Bajos, a las órdenes de Louis Van Gaal, también irán al mundial. Resulta increíble decirlo, pero será la primera vez, si las lesiones lo permiten, que Virgil Van Dijk vaya a un torneo de selecciones. Serbia y Suiza se clasificaron y dieron la sorpresa al enviar a Portual e Italia a la repesca. Bélgica, Dinamarca, Croacia e Inglaterra se suman a esa lista de selecciones que estarán en Catar.

De vuelta en Sudamérica, Ecuador parece haber hecho buena parte de los deberes para clasificarse. Desde el cuarto lugar hasta noveno hay cuatro puntos de diferencias, con cada una de esas selecciones teniendo 12 por jugar. Colombia y Perú ocupan, de momento, los puestos que llevarían al mundial y a la repesca, respectivamente. Pero Chile, Uruguay, Bolivia y Paraguay todavía tienen mucho que decir al respecto. A Venezuela parece que no le saldrá nada a su favor en esta eliminatoria, en la que pese a que tuvo algunos momentos buenos, todo lo que pudo salir mal, salió mal. La única selección de Sudamérica que no ha ido a un mundial tendrá que esperar a otra edición.

 

Esta son algunas conclusiones de este ciclo mundialista:

El buen juego colectivo se impone a la colección de estrellas

España pudo sacar adelante su clasificación pese a tener jugadores muy jóvenes en su plantilla. Pero esos jugadores responden a la visión del entrenador, reman todos en la misma dirección. Portugal, con CR7, Bernardo Silva, Bruno Fernandes, Diogo Jota, Joao Felix y Ruben Días no han sido capaces de superar a Serbia y a ratos a parecido una selección sin ideas que depende del acierto de cara a la portería de Cristiano. Suiza, que a priori es una selección de menor tradición que Italia, logró desbancar a la selección azzurra en base a un juego que siempre ha sido competitivo —aunque sí es verdad que no el más vistoso—.

Europa expande la brecha del nivel futbolístico respecto Sudamérica

 

No se ve que una selección sudamericana pueda optar al título de la Copa del Mundo. Sólo Brasil y Argentina podría decirse que tienen jugadores que pudiesen competir e incluso ganar a las europeas. Sin embargo, no se ve un juego colectivo que permita conseguir ganar el torneo, y así romper la hegemonía que tiene Europa desde que en 2002 ganó Brasil el mundial. Pero tras el 0-0 entre Brasil y Argentina, queda la pregunta de si verdaderamente es posible competir con selecciones que tienen un mejor juego en equipo, como España, Italia, Bélgica o Alemania.

La competitividad en la CONMEBOL: ¿Es porque falta nivel?

Lo cierto es que el tópico de que la eliminatoria sudamericana es la más competitiva debe revisarse, entendiendo que en Europa efectivamente hay selecciones como San Marino —que no suma un punto desde hace 20 años—, Andorra, Gibraltar o Liechtenstein que son victoria asegurada para sus rivales. Pero también es cierto que hay selecciones que supuestamente no tienen el nivel de los equipos más ilustres y que pueden hacerle la vida difícil a cualquiera. Suecia casi relega a España al segundo puesto que lleva a la repesca. Italia tendrá que ir a la repesca, ya que Suiza se quedó con el primer lugar. Serbia mandó a Italia a la repesca. Noruega,  una selección que cuenta con Martin Odegaard, Erling Haaland y Sorloth —así como un fondo de armario muy interesante con Jens Petter Hauge, Joshua King y Mohammed Elyounoussi— no pudo siquiera ir a la repesca. Caso similar al de Austria, tras una Eurocopa sumamente digna e interesante. ¿Podrían las selecciones sudamericanas que están buscando hacerse con los puestos clasificación directa y de repesca que restan competir contra selecciones como Escocia, Austria, Turquía, Polonia, Suecia, Noruega o Dinamarca? Lo normal es que todas ellas sean favoritas contra selecciones como Perú, Colombia, Chile, Bolivia, Ecuador y Paraguay. Sólo Uruguay, en teoría, podría partir como favorito en un hipotético encuentro de estos. Las selecciones de la élite puede que estén igualadas, pero la brecha es muy evidente cuando se pone la lupa sobre el supuesto segundo peldaño.