El pasado domingo el Barcelona Femení hizo historia del fútbol femenino, y del fútbol en general. Lo hizo consiguiendo el triplete al ganar la Copa de la Reina 4-2 al Levante. Así, las ‘blaugranas’ certificaron un dominio abrumador en España y en Europa. La final de la Copa de la Reina empezó como han empezado todos los partidos del Barça Femení últimamente: 3-0 antes de la primera media hora, gracias a los goles de Patri Guijarro, Alexia Putellas y Marta Torrejón. Al partido le fue inyectado una dosis de emoción con los goles de Alba Redondo y Estefanía Banini en el segundo tiempo, que ponían un 3-2 momentáneo. Pero Alexia Putellas, capitana del Barça, hizo gala de su liderazgo y puso el 4-2 definitivo. 

El dominio del Barcelona esta temporada en el fútbol femenino ha sido apabullante. Sólo ha perdido dos partidos a lo largo de la temporada, uno en la llave de cuartos de final de la Champions League femenina contra el Manchester City —que al final no tuvo una mayor repercusión porque el Barça avanzó a semifinales—, y otro partido por La Liga contra el Atlético de Madrid el pasado fin de semana cuando ya se sabe que las campeonas de este año serán las ‘culés’.

El récord en La Liga es impresionante: llevan 28 victorias, y sólo una derrota. Es decir, antes de esa derrota 4-3 contra el Atlético de Madrid, el Barça sólo conocía la victoria. Y para el fútbol femenino, el nivel que ha demostrado el Fútbol Club Barcelona Femení es sumamente importante. Mucho se ha hablado de lo importante que es elevar el estándar del fútbol femenino. El Barça en este caso se ha colocado en la vanguardia de los equipos que elevan el estándar de la competición femenina. Quien quiera competir, tendrá que ponerse al nivel de lo que han hecho las ‘blaugranas’.

El Real Madrid Femenino en su primera temporada como tal (absorbió al Club Deportivo TACON) ha logrado un segundo puesto en La Liga. El Real Madrid seguramente, ya con una primera temporada a las espaldas, querrá acortar la brecha que hay respecto al Fútbol Club Barcelona Femení. Difícilmente hubiera sido capaz de competir por el título de liga. Lo que sí llama poderosamente la atención es que en su primero temporada haya quedado como el mejor de los equipos perseguidores del Barça Femení.

Si los equipos invierten en mejores facilidades de entrenamiento y en general, en que sus equipos femeninos rindan mejor, estará en manos de las autoridades del fútbol (UEFA y FIFA, por ejemplo), las federaciones nacionales y las ligas el hacer una promoción adecuada del deporte femenino, para que éste pueda crecer. No puede ser que sólo los equipos carguen con el coste de mejorar la situación actual del fútbol femenino.

Por el momento, sólo quedará disfrutar de lo que han logrado las jugadoras del Barça. Disfrutar, porque basta con ver tan sólo uno de los partidos que han ganado las catalanas para entender que estuvieron varias escalones por encima del resto de la competencia. El dominio probablemente continúe por un período, si las jugadoras siguen igual de motivadas y la nueve dirigencia del club, presidida por Joan Laporta, permite el buen hacer del entrenador Lluís Cortés (de lo poco acertado que tuvo la presidencia de Josep María Bartomeu). Habiendo logrado un triplete, seguramente Cortés ha comprado tiempo y poder para seguir escribiendo nuevos capítulos en la historia del fútbol femenino.

En Europa, seguro lo tendrán más complicado. El Barça cortó una racha de cinco triunfos al hilo del Olympique de Lyon, que tiene en sus filas a Ada Hegerberg, una jugadora que es considerada la mejor del mundo. Hegerberg estuvo lesionada toda la temporada, y se puede argumentar que el Lyon no mostró todo el potencial que tiene debido a esta pérdida. Será muy interesante ver a esta versión del Barça competir contra el Lyon, y que reediten esa final del año 2019. En aquel año, las francesas ganaron 4-1 con un hat-trick de Hegerberg en la primera media hora. Seguro que las culés serían un rival mucho más difícil en su versión actual.