La modernización del fútbol por fin ha llegado a la Premier League. El Brentford, un equipo conocido por hacer uso de la analítica de los datos y la estadística para reclutar jugadores, dejó la EFL Championship y a partir de la próxima temporada será equipo de la Premier League.  

Se dice “por fin” porque efectivamente fue muy difícil. Desde la temporada 1990-1991, el equipo había perdido nueve finales de play-offs de ascenso, incluyendo una el año pasado en contra del Fulham. Pero es que el club siempre ha tenido que golpear por encima de su peso y a lo mejor por eso es tan difícil.

 La pasada temporada, el equipo tenía un presupuesto que era el cuarto más bajo en una división compuesta por 24 equipos. La tabla de las masas salariales más elevadas indica que el Brentford fue, esta temporada, el decimocuarto. Sin embargo, el equipo del oeste de Londres terminó la temporada 2020-2021  en el tercer puesto. Y por largos períodos de la temporada, disputó los puestos de ascenso directo (primero y segundo, que al final fueron para Norwich City y Watford). Cuando se toma en cuenta de todo eso, lograr meterse en un puesto de play-offs debería ser todo un logro épico. Y aunque así sea, también en el Brentford es algo que esperan lograr temporada tras temporada.

El Brentford ha tenido limitaciones de mucho peso, y por eso opera con la relativa austeridad que lo caracteriza. Un ejemplo de estas limitaciones es el estadio en el que jugaban, que era muy viejo y no tenía capacidad de ofrecer servicios de hostelería. Hasta la temporada pasada, era el equipo que menos ingresos comerciales generaba en la segunda división inglesa. Hasta que el equipo lo cambió a final de la temporada pasada, cuando el COVID-19 hizo de ese cambio prácticamente inútil. Por esta razón, el equipo siempre tenía que obtener un beneficio de £15.000.000£ en el mercado de traspasos de jugadores. Además de fortalecer el equipo, el club debía aprovechar la ventana de traspasos para poder obtener ingresos.

Pero el Brentford lo logra porque es capaz de usar una metodología basada en la estadística. Su dueño, Mathew Benham, hizo su fortuna a través de una compañía —Smartodds— que se dedica a la consultoría en materia de modelaje estadístico deportivo para clientes, que incluyen personas que apuestan. Benham, un fanático del Brentford, decidió comprar el equipo en 2012 cuando el equipo estaba en la tercera división. Y desde entonces, han pasado muchos jugadores y un técnico que hoy hacen vida en la Premier League, se han tomado decisiones polémicas, y se ha estado a punto de ascender a la máxima categoría del fútbol inglés. Muchos han llegado comparar al equipo con lo que se vio en el libro, que luego fue trasladado al cine, Moneyball. Es una comparación que no gusta porque, según Benham, quita el aspecto humano y de desarrollo que hay detrás del Brentford.

Pero aunque es cierto que hay matices para la forma de utilizar los números, también lo es que en Brentford son pioneros y los usan para explotar la ignorancia que puede haber sobre algunas ligas y equipos. El modelo no les dice a quien fichar, sino en donde buscar. El modelo les permite comparar la calidad entre los clubes del mundo, y saber qué mercados están infravalorados. Un ejemplo es el de fichar constantemente de la Ligue 2 —segunda división francesa—, de donde recultaron a Neal Mapuay, Said Benrahma y Bryan Mbeumo.

Cuando Neal Maupay se fue por £19,8 millones en el último día del mercado de traspasos, cualquiera hubiera pensado que al Brentford le costaría marcar goles. Pero encontraron a Ollie Watkins, fichado por menos de £2.000.000. El inglés acabo marcando 30 goles esa temporada, y fue vendido al Aston Villa por unos £30.000.000. Ahora sí que les costaría marcar goles, ¿no? Pues nuevamente equivocados, ya que encontraron en Ivan Toney a un jugador que fue capaz de marcar 31 goles en el campeonato liguero, y luego aportó otros dos goles en los play-offs de ascenso para llevar su total de goles a 33.

Esta es una de las constantes en la forma de operar del Brentford. Explotar ineficiencias del mercado del fútbol, que es muy volátil y reaccionario, para mantenerse siempre por encima del umbral de la rentabilidad al tiempo que es un equipo altamente competitivo.

Para el Brentford, la décima fue la vencida al lograr vencer en la final de los play-offs al Swansea, gracias a los goles de Ivan Toney y Emiliano Marcondes. Con esta victoria, el equipo se asegura las riquezas que vienen producto de jugar la Premier League. El equipo seguramente no cambiará el ethos que lo ha definido desde que Mathew Benham compró el equipo en 2012. Sólo que ahora podrá moverse en mercados en los que antes no era posible moverse, y no limitarse a las segundas y terceras divisiones de algunos países.