Imagen de archivo de Jean-Pierre Adams de cuando jugaba en el París Saint-Germain. Del archivo del París Saint-Germain.

Jean-Pierre Adams —ex central del Nimes, Niza, PSG y de la selección de Francia— falleció el 6 de septiembre a los 73 años. De todos esos años, 39 transcurrieron en estado vegetativo tras un error cometido por su anestesista y su asistente que estaba en prácticas. Cuando Adams ingresó al hospital el 17 de marzo de 1982, tenía 34 años. Iba a ser operado de una rotura de los ligamentos en su rodilla en el hospital Edouard Herriot de Lyon, donde el personal estaba en huelga. El anestesista estaba atendiendo a ocho personas, y su asistente en prácticas luego admitió que no estaba a la altura de las circunstancias.

Adams nació en Dakar, Senegal. Sobrino del jugador de fútbol Alexandre Diadhiou, nadie tendría que haberse extrañado de su capacidad para jugar al fútbol que demostró a temprana edad. Cuando migró a Francia, empezó a jugar aún más al fútbol. Primero en el colegio, luego en un en equipo amateur, y después en el ejército —donde sus superiores hablaron con el Nimes para ver si accedían a que Adams pudiera jugar con ellos—. El tema es que le fue aconsejado volver a su antiguo equipo amateur, en el cual ganó campeonatos de su categoría en los años 68 y 69. Su condiciones para jugar al fútbol no podían seguir siendo ignoradas, y al final terminó fichando con el Nimes. A Adams la vida le sonreía, porque no sólo conseguía su primer contrato profesional como futbolista; también se casó con una joven de nombre Bernadette que conoció poco tiempo después de salir del ejército.

Su etapa en el Nimes coincidió con la mejor en la historia del club. No valió para obtener un título, pero sí dos subcampeonatos. Jugó luego en el Niza, y luego en el incipiente París Saint-Germain. Pero ya entonces se veía que el jugador empezaba a mermarle el físico. El jugador fue primero al FC Mulhouse, de la segunda división, y luego al FC Chalonnais donde terminó su carrera como jugador. Fueron 11 años como jugador, que dieron para que Jean-Pierre Adams se pusiera la camiseta de la selección francesa en 22 ocasiones y formara junto con Marius Trésor una de las parejas de centrales más formidables de la época. Tan fue así, que es muy conocida la admiración que todo un mito como Franz Beckenbauer sentía por Adams.

Tras su retiro en el año 1981, Jean-Pierre Adams decidió formarse para ser entrenador. Pero a los pocos días, notó que algo no estaba bien en su rodilla por lo que fue a un médico, que le recomendó una operación rutinaria. Era 17 de marzo de 1982, y Adams tenía 34 años recién cumplidos. Lo que nadie podía imaginarse es que los siguiente 39 años los pasaría en estado vegetativo. El hospital en el que iba ser operado en Lyon tenía poco personal debido a una huelga. Su anestesista estaba a cargo de otros ocho pacientes. Y entre el anestesista y el asistente en prácticas erraron en la dosis que se le suministró a Jean-Pierre Adams. Sufrió una broncoespasmo —es decir, una contracción de los músculos de los bronquios— y a su cerebro le empezó a faltar oxígeno. Una operación rutinaria acabó, en la práctica, con la vida del portento defensivo de la selección francesa.

Sin embargo, su esposa Bernadette nunca perdió la esperanza. Ella se negó a considerar la eutanasia como opción y lo cuidó durante casi 40 años. A los responsables se les sancionó con un mes sin actividad y el equivalente a €750. Pero en este caso, incluso una mayor severidad jamás podría aliviar el dolor de que en una operación rutinaria una persona quedara en el limbo. Lo único que reconforta de esta situación es comprobar que el amor y determinación de Bernadette Adams por su esposo nunca se debilitó, y nunca hubo dudas de lo que quiso hacer. Además de observar la tragedia de que una persona en lo que podría ser el pico de su vida, también se debe ver la historia de un amor que nunca desvaneció. Un amor que algunas personas tienen la suerte de vivir.