Lo que había empezado como una temporada difícil, terminó con mucha gloria en el Chelsea. Siempre resulta difícil cuando a una leyenda del club, como lo es Frank Lampard, le va mal y termina despedido por el club al que le dio tanto. Pero el equipo estaba en una situación precaria, y la llegada de Thomas Tuchel supuso una revolución en el equipo blue.

Fiel a lo que ha sido el Chelsea en su mejor versión con Tuchel al mando, el equipo fue muy difícil de romper en defensa. La línea de tres en el fondo con Azpilicueta, capitán en la velada, Antonio Rüdiger y Thiago Silva —sustituido por Andreas Christensen— resultó bastante sólida. El mediocampo compuesto por Jorginho y N’Golo Kanté se bastó para controlar a sus rivales citizens. La verdad es que el despliegue de Kanté es tal, que uno puede sencillamente prescindir de un tercer mediocampista para que este jugador sea usado para dar más solidez atrás, mediante una formación de 3-4-3 (o 3-4-2-1) o añadiendo un delantero, creando un 4-4-2 (o un 4-2-2-2). El 4-4-2 se pudo ver cuando Kanté era jugador del Leicester City que salió campeón, a las órdenes de Claudio Ranieri.  Porque en un mediocampo de tres jugadores, pareciera que, sencillamente, no se ve al mejor Kanté. Como si el jugador extra en el mediocampo lo estorbase en ese despliegue tan llamativo.

Por supuesto, es una pareja de mediocampistas muy complementaria. Si por un lado vemos a un jugador “todoterreno” en el francés, en el jugador ítalo-brasileño se puede ver a un regista, un metrónomo que dicta el ritmo de juego cuando el Chelsea tiene el balón. Tiene todo el sentido juntar a alguien que no abarca tanto territorio, pero que tiene un excelente pase, con alguien que a veces pareciera que más de uno de él en el terreno de juego. Y como fue en los partidos en contra del Real Madrid, N’Golo Kanté destacó. Se llevó el premio al mejor jugador de la final de la UEFA Champions League 2021.

Por su parte, fue muy llamativa la forma en que el Manchester City salió al campo. Un mediocampo con tres jugadores sumamente habilidosos, pero ninguna que hiciese la función de ancla. De mediocampista defensivo. En el banquillo, Pep Guardiola se guardó a dos de ellos: Rodrigo Moreno y Fernandinho. En el único gol del partido, pareciera que lo hizo falta justamente fue un jugador que hiciese la función de tapar los espacios en el mediocampo y que diera balance al equipo. No había tal jugador, y por ello Mason Mount logró asistir a Kai Havertz para que con algo de fortuna pudiera dejar atrás al portero del City, Ederson, y marcar a puerta vacía.

Tampoco salió al terreno de juego con un ‘9’ de área, y en vez de ello salió con un tridente compuesto de Phil Foden, Raheem Sterling y Riyad Mahrez. Es una táctica que uno puede entender un poco más, ya que se puede argumentar que lo que se buscaba era la movilidad de estos tres atacantes que sacara de su sitio a la muy sólida defensa de tres centrales del Chelsea (defensa de cinco jugadores cuando los carrileros, Ben Chilwell y Reece James, se incorporaban para defender).

El partido fue como las finales que se han visto muchas veces en las que los equipos se juegan toda la temporada en 90 minutos: había miedo a equivocarse, y no pasaba mucho. Además, estos dos equipos ya se habían enfrentado dos veces este 2021, y en ambas ocasiones (Premier League y FA Cup) el Chelsea ganó.

Como dato curioso, queda el hecho de que la otra ‘Champions’ que ganó el Chelsea, en el año 2012, también fue lograda con un técnico que llegó a mitad de temporada. Fue cuando Roberto di Matteo llegó en marzo de 2012 para sustituir a André Vilas-Boas, para lograr la primera Liga de Campeones para el equipo del oeste de Londres. Esa ‘Champions’ fue lograda no gracias a un excelente juego que vino de una identidad y filosofía dotada por Di Matteo, sino por los grandes nombres que habían en ese equipo como Frank Lampard, Ashley Coley, John Terry y Didier Drogba.

 Pero en este caso, la revolución ha sido total. Tuchel llegó y el Chelsea ha pasado a jugar un fútbol bastante efectivo y también entretenido. Manteniendo el balón y dejando la portería a cero. Así se explica esta nueva Champions League del Chelsea.