Un rayo que impacta sobre la tierra durante la noche.

El fútbol es el deporte más global del mundo y eso trae historias desde todas las latitudes que son increíbles. Pero también son ciertas. Una de esas historias es la del partido que se jugó entre Bena Tshadi y Basanga, dos equipos de la República Democrática del Congo (RDC). Transcurría el primer tiempo cuando rayo impactó sobre el terreno de juego. Los 11 jugadores del Bena Tshadi que estaban sobre el campo fallecieron. Los jugadores del Basanga salieron ilesos del suceso. Además, una treintena de personas requirieron asistencia debido a las quemaduras provocadas por el rayo. 

En un país de mucha superstición, y de prácticas relacionadas a la brujería, hubo acusaciones de una actuación sobrenatural de mala fe. Basanga fue acusado y visto como un equipo dispuesto a causarle el mal a sus rivales a través de la brujería. El contexto de guerras y de inestabilidad institucional en Congo también añadieron leña al fuego. La caída del régimen dictatorial de Mobutu Sese Seko en 1996, así como la tensión y violencia entre las diferentes etnias del país, hacían que el fútbol fuese uno de los pocos refugios para el encuentro esta sociedad.

Un último dato que pone en contexto la meteorología de la República Democrática del Congo. Si se hace una lista de los diez lugares del mundo donde más caen rayos, se verá que cinco son en la República Democrática del Congo. Los lugares más meridionales del mundo son los que tienen estas características, ya que esa lista la completan Colombia, Venezuela, Camerún y Pakistán. Esto quiere decir que no es lo más extraño del mundo que una persona en la RDC sea impactada por un rayo. Al menos, no es una ocurrencia tan descabellada como en otros países. Ahora, el rayo selectivo que mata a un equipo y le perdona la vida a otro, eso sí que es un suceso sumamente extraño —además de sumamente cruel y desafortunado—. 

Tras las experticias encargas por la federación de fútbol de la RDC, se detectó la causa en la diferencia de los destinos de los futbolistas de uno y otro equipo. Los jugadores del Bena Tshadi llevaban zapatos con tacos de aluminio, lo cual facilitó mucho la conductividad de la electricidad. Los jugadores del Basanga no llevaban estos tacos de aluminio. Usaban unos de plástico y por ello se salvaron. 

Sólo unos días después, en la liga de Sudáfrica, un rayo cayó en un partido entre Moroko Swallows y Jomo Cosmos. El impacto afectó a siete jugadores, y dos tuvieron que ser llevados y mantenidos en un hospital. Afortunadamente, no hubo muertos que lamentar en este suceso. 

En la RDC poco a poco se empezaron a incorporar pararrayos en los estadios de fútbol, dada la relativa frecuencia con la ocurren y su potencial amenaza contra la vida humana. Los tacos de aluminio en las zapatillas de fútbol también cayeron en el desuso. Y así, hoy parece que esta tragedia tan inusual no volverá a repetirse.

En octubre de 1998, la información salió reseñada en El País. En The Guardian, hay una sección de datos curiosos que también señala este trágico evento.