Al fin un equipo que no tuviera de nombre Juventus pudo ganar la Serie A de Italia, cuando el Inter de Antonio Conte logró hacerse con el título de la liga. En Francia, el PSG está por no quedar campeón de la Ligue 1 tras ocho temporadas en las cuales ganó siete de los títulos de liga. El Lille es el equipo que a falta de dos partidos, tiene una ventaja de tres puntos sobre el favorito y segundo clasificado, el París Saint-Germain. En una época del fútbol en donde es muy previsible quienes serán los candidatos a ganar los trofeos de liga (demostrado en el hecho de que la Juventus tenía nueve años seguidos ganando y el PSG 7 ligas en 8 temporadas), el hecho de que un equipo sea capaz de romper este dominio es como una ráfaga de aire fresco.

El Inter de Milán es un equipo grande, que había pasado unos años de mediocridad justo después de ganar el triplete en el año 2010. Pero ahora con Antonio Conte, el Inter se esforzó en armar un equipo para volver a ser el equipo campeón y dominante que alguna vez fue.  Un equipo con Lukaku, Lautaro Martínez, Milan Skriniar, Stefan De Vrij, Nicolo Barella, y Achraf Hakimi debería ser capaz de competir por el título de liga. Si además tiene en su entorno a un equipo de jugadores competentes en su función, cosa que el Inter tiene, el equipo iba a tener aún más posibilidades.

El caso del Lille es de mayor épica porque es un equipo que cuenta con jugadores que han sido descartados o fichados a precios bajos (como José Fonte y Burak Yilmaz, de 37 y 35 años respectivamente). Mientras, vendían a jugadores como Victor Osimhen al Nápoli por 80 millones de euros —que fue reemplazado por el gran talento canadiense Jonathan David—, y Gabriel Magalhaes al Arsenal por 30 millones de euros —siendo este reemplazado por otro jugador de gran rendimiento como Sven Botman—. El entrenador del Lille, Christophe Galtier, ha hecho de este equipo una unidad bastante sólida en defensa, con cierta fluidez en ataque.

 El Lille probablemente será desmantelado la próxima temporada dado que no forma parte de la élite histórica del fútbol, ni de la élite de nuevos ricos que gastan fortunas para pelear por todos los títulos disponibles. Incluso es muy posible que el primero que requiera un reemplazo sea Galtier, porque lo que ha hecho esta temporada es golpear muy por encima de su peso. El París Saint-Germain, con Kylian Mbappé y Neymar en sus filas y con todo el resto del elenco al que no le falta talento, es un rival colosal. Temporada tras temporada es muy probable que si alguien en la liga francesa destaca, el equipo capitalino lo captará para sus filas.

 La Ligue 1 se verá muy beneficiada por este final dinástico, si es que al final termina ocurriendo. Después de todo, cuando no hay un sólo equipo que domina una liga, esa liga será más interesante para los fanáticos del fútbol. El caso emblemático es el de la Premier League, famosa por generar los mayores ingresos televisivos y tener la mayor competitividad de todas las ligas.

 Con el Monaco y el Olympique de Lyon muy cerca del PSG, para la temporada que viene la liga de Francia promete ser competitiva, y más aún si Kylian Mbappé se va. En Italia, Atalanta está demostrando que es capaz de mejorar siempre. El AC Milan, aunque se cayó en el sprint final, todo indica que será un digno rival en la temporada 2021-2022. Y luego, por supuesto, la Juventus y el PSG no se quedarán de brazos cruzados viendo como le quitan sus coronas.