ATRIBUCIÓN PARA LA IMAGEN: Photo by Nathan Rogers on Unsplash

La máxima categoría es fascinante porque es muy diversa en los estilos y entrenadores que compiten en ella. Por un lado hay estilos basados en la posesión como lo son el Manchester City de Josep Guardiola, el Arsenal de Mikel Arteta, el Leicester City de Brendan Rodgers, el Brighton and Hove Albion de Graham Potter, y, en cierta medida, el Chelsea de Frank Lampard. También hay equipos de bloque bajo como lo son el West Ham de David Moyes y el Burnley de Sean Dyche. Equipos basados en la presión y contra presión como el Liverpool de Jürgen Klopp y el Southampton de Ralph Hassenhuttl. Y luego hay equipos de visiones variadas como lo son el Aston Villa de Dean Smith, el Totthenham Hotspur de José Mourinho o el Everton de Carlo Ancelotti. El podio de la liga, hasta la jornada 10, está representado por estilos distintos: el primordialmente defensivo de José Mourinho, la presión altísima de Jürgen Klopp, y el juego mayormente de posesión de balón de Frank Lampard. Más allá de la diversidad en la parte alta, sí se pueden observar algunas tendencias.

Manchester City tiene un partido menos que el resto, pero con 9 partidos disputados se encuentra en la posición onceava de la tabla. Ha perdido partidos contra Leicester City y Tottenham, y empatado contra el West Ham. Al fútbol de posesión de Guardiola le han tomado nota, y en las últimas temporadas se dado con fórmulas para neutralizarlo. Efectivamente los equipos que se encuentran por encima del City (hasta la quinta posición) juegan un estilo que prefiere entregar el balón al rival. El cuarto lugar, en manos del Leicester, ha sorprendido esta temporada con planteamientos defensivos y que le valió una victoria de visitante contra el Arsenal. El propio equipo de Mikel Arteta ha lucido su mejor versión cuando se enfoca en defender bien y neutralizar al rival —como fue el caso cuando le ganó al Manchester United de visitante—. 

La tendencia en la Premier League es que el mediocampo es para neutralizar al rival y recuperar la posesión en lugares idóneos para hacerle daño al rival. El Aston Villa así lo hizo ver cuando le ganó al Liverpool 7-2 a base de contragolpes y de usar un buen dispositivo defensivo para exponer las falencias en defensa del equipo de Klopp. Y así también el propio equipo del Villa pudo ganarle 3-0 de visitante al Arsenal.

El análisis que se puede hacer es que el fútbol defensivo se ha instaurado, paradójicamente con el resultado de que hay más goles siendo antoados. El Totthenham le ganó 2-5 al Southampton y 1-6 al Manchester United. Ya se ha hablado de las grandes hazañas del Villa contra dos grandes de la liga inglesa. Y así ha habido más resultados similares. Al entregar la pelota, y absorber los ataques del rival, se abren los espacios para los contraataques.

Otra conclusión es que los equipos defensivos están empezando a jugar con mayor intensidad, más intensidad que la que demuestran los equipos que buscan tener la posesión del balón. Al final, para poder ser incisivo en el ataque estacionario hay que tener mucho movimiento para recibir el balón. Los movimientos entre líneas deben ser constantes, y los pases deben ser realizados de tal forma que el jugador que se mueve al espacio se encuentre con el balón. No vale moverse al espacio y que el balón llegue a ese espacio cuando ya el receptor se ha detenido, porque eso le da oportunidad al defensa de presionar al atacante. Se requiere de mucha coordinación, sincronización, automatismos y concentración. También es importante finalizar las jugadas para que el rival no lance un contraataque. Y cuando se pierde el balón, es de vital importancia buscar la recuperación rápido para evitar que el rival, nuevamente, despliegue un contragolpe.

Al movimiento constante de los equipos de posesión, los equipos de presión alta y aquellos de bloque bajo han sabido contrarrestar estas estrategias con intensidad. Unos directamente presionan con muchísima intensidad. Otros defienden el espacio con muchísima intensidad. Y ambos cuando recuperan el balón lanzan contragolpes que todavía no han encontrado respuesta por parte de aquellos que buscan atacar con la posesión prolongada del balón.

La liga inglesa todavía no llega a su primer tercio, pero de momento, hay que decir que son los equipos que buscan lanzar ataques rápidos y con poca elaboración los que están marcando la tendencia y el rumbo para contrarrestar lo que Guardiola trajo al fútbol y que en su momento fue considerado revolucionario. Pero sí hay una vía para que los equipos que juegan con la posesión del balón sean exitosos, y ésa es que haya mayor intensidad.