Roberto Mancini imprimió una identidad de juego clara a la selección de Italia. Con ella, Italia salió campeona de la Eurocopa. Pero se quedó fuera del Mundial. Foto de Presidenzia della Repubblica obtenida a través de Quirinale (quirinale.it).

La UEFA decidió que para esta edición del Mundial de Catar 2022, se conservaría el formato de los equipos divididos en grupos. Como siempre, el primer clasificado de cada grupo va directo al mundial. Los segundos clasificados —más dos de los equipos con mejor ‘ranking’ de la pasada Liga de Naciones— juegan una eliminatoria a partido único en las que se juegan dos mini torneos con semifinal y final. De allí, salen dos equipos europeos que van al mundial.

Las eliminatorias son a partido único, por lo que hay mucho en juego. Y se puede dar, entonces, que una selección como la italiana haga 32 partidos intentos de gol, de los cuales cinco requieren intervención del portero, mientras que Macedonia del Norte —el rival en la semifinal— hace cuatro intentos de los cuales dos van entre los tres palos. Y uno de esos dos intentos que encontró portería batió a Gianluigi Donnarumma al minuto 92.

A partido único y en tiempo añadido, ese gol se entendía que podía ser histórico para los normacedonios. Si el equipo hubiese logrado eliminar a Portugal, que le ganó a Turquía, habría sido una hazaña de proporciones épicas. Al final fue Portugal la que ganó esa final 2-0.

Viendo la eliminatoria a partido único, parece quedar claro que Italia tuvo mala suerte. Fue un monólogo del equipo dirigido por Roberto Mancini. Lo que no es mala suerte es haber quedado en segundo lugar en la fase de grupos de la eliminatoria mundialista, luego de empatar cuatro de los últimos cinco partidos. Irlanda del Norte y Bulgaria estaban incluidas en esos partidos. Hubo también dos penales fallados en los dos partidos contra Suiza que produjeron sendos empates (0-0 y 1-1).

Aunque la mala suerte se haya cebado con Italia en ese partido contra Macedonia, no es ella que explica que Italia haya quedado segunda en su grupo por detrás de Suiza —quedando relegada a la repesca—.

Tras haber desplegado un fútbol impresionante durante la Eurocopa, Italia habría sido una favorita para llevarse el título del mundial. Pero lo cierto es que teniendo un excelso mediocampo y una defensa muy experimentada, la pata por la que cojea esta selección es la delantera. Dos empates de los cuatro que condenaron a Italia al segundo puesto fueron 0-0. Los otros dos, 1-1.

Cuando los márgenes son tan cortos, pueden ocurrir cosas sumamente aleatorias. Como que en el minuto 92, tras un monólogo italiano, Bojan Miovski gane un cabezazo en la mitad de la cancha. Que la segunda jugada le quede Aleksandr Trajkovski, a quien le queda mucho por hacer. Conduce bien, y desde fuera del área y desde la derecha, golpea con su pierna diestra para batir a Donnarumma. Macedonia del Norte gana y elimina a Italia.

Al final, la diferencia entre a la Copa del Mundo Catar 2022 fueron dos goles. Dos goles más o dos menos. ¡Qué importante habría sido una portería a cero contra Bulgaria! ¡Qué diferencia habría hecho que Jorginho hubiese anotado uno de los dos penales contra Suiza! ¡Haber mantenido a raya a Suiza en el 1-1! ¡Tan sólo un gol contra Irlanda del Norte!

Muchos partidos que se pueden señalar a Italia como superior al rival, y que no se aprovechó esa superioridad. Sí, es verdad. Hubo mala suerte. Pero a veces se tiene que luchar contra la mala suerte y sacar victorias cortas por 1-0 o 2-1. Italia no lo hizo. Y de alguna manera, eso hace que Suiza merezca estar clasificada al mundial. Y que Macedonia del Norte haya merecido disputar la final que perdió contra Portugal.

Igualmente la UEFA podría replantearse esto de los partidos únicos cuando el premio es un cupo al mundial. Sin quitarle su pedazo de culpa a lo hecho por Italia.