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El juego de los dos equipos grandes de España, Real Madrid y Barcelona, ha flaqueado este inicio. El Barsa en nueve partidos tiene tres derrotas, mientras que el Madrid —aunque con mejor posición en La Liga— tiene serias dificultades para pasar de la fase de grupos de la UEFA Champions League. Y ya en la parte alta de la clasificación se ven dos equipos que están separados del resto (aunque queda mucho por jugar): La Real Sociedad con 24 puntos, y el Atlético de Madrid con 23 puntos pero dos partidos menos. De hecho, el único equipo del campeonato español que aún conserva el invicto es el Atlético. La posibilidad de romper el duopolio que se ha consolidado en los últimos años es real.

 

Haya o no un nuevo campeón de La Liga, la realidad es que tanto Real Madrid y Barcelona están muy lejos de su mejor nivel. Y hay muchas cuestiones que analizar. Si vemos al equipo ‘merengue’ hay varias cosas que analizar. Eden Hazard, el último gran fichaje del Real Madrid, ha estado muy lejos del rendimiento que mostró en el Chelsea. Lesiones y problemas con su peso no le han ayudado en su carrera en Madrid. Sergio Ramos, capitán y bastión en la defensa, se ha lesionado más de lo usual y su compañero en la zaga, Raphael Varane, no ha estado a la altura. En ataque sigue habiendo un hueco con forma de Cristiano Ronaldo, el gran responsable de maquillar las debillidades que hubieran en defensa. Y Karim Benzema, aunque muy fiable como jugador, no se acerca a los números de CR7. El mediocampo de Modric, Kroos y Casemiro está mostrando señales de envejecimiento. Federico Valverde es muy buen jugador y su entrega es indiscutible. Pero para llegar a los niveles de Modric y Kroos con el balón a los pies todavía le falta experiencia. Corregir el rumbo a golpe de fichajes será difícil con la pandemia del COVID-19 de telón de fondo y las dificultades económicas que conlleva, sumado al proyecto de renovación del Santiago Bernabéu en el que se encuentra inmerso el club. Por ello, no se hicieron fichajes de cara a la presente temporada. Son tantas cosas al mismo tiempo para el equipo, que difícilmente podrán llevarse algún título al final de la temporada. Sin embargo, hay que respetar lo que ha logrado Zinedine Zidane en su carrera como entrenador, por lo que descontarlos del todo sería un error.

 

En el Fútbol Club Barcelona también hay una situación de desgaste, pero por razones distintas. Tras haber ganado ocho de las anteriores 11 ligas, finalmente el equipo se quedó sin ganar nada. La Liga la perdió con el Madrid, y la Champions terminó para el equipo con una nueva humillación: 8-2 contra el Bayern de Munich, al que se le añaden las remontadas contra Liverpool y Roma de los años anteriores. En el verano, Messi hizo público su deseo de abandonar el Barsa. Y el club le dijo que no lo haría. Pero esa disputa le pasó factura a la directiva, y Josep María Bartomeu tuvo que dimitir. En el interín, a Luis Suárez le dijeron que tendría que irse. El uruguayo fue forzado a irse, y las formas molestaron bastante. Ivan Rakitic sufrió la misma situación. Curiosamente, el Atlético (de Luis Suárez) y el Sevilla (de Rakitic) parecen estar en una mejor situación deportiva que el Barcelona. Mientras tanto, Messi no está teniendo una temporada muy productiva. Uno podría asumir que le falta motivación dado todo lo que ha sucedido, y que sigue con la mente puesta en irse. Los fichajes de Griezmann, Dembelé y Coutinho —cada uno por encima de los 100 millones de euros— no se han acercado a un rendimiento que justifique lo pagado para traerlos. Y en defensa, hay una verdadera crisis debido a que prácticamente todos los defensas centrales están lesionados.

 

La situación del Fútbol Club Barcelona se debería esclarecer cuando hayan elecciones para elegir una nueva junta directiva. Mientras tanto, deportivamente el club parece estar sumergido en un limbo.

 

Así, La Liga podrá beneficiarse de un cambio de aires y ver un nuevo campeón coronado al final de la temporada. Después de todo, que siempre que ganen los mismos disminuye el valor de la competición y la hace más aburrida.